Aparecen rodeando a través de puertas y ventanas o por las calles, sembrando el pánico. Se vieron entrar incluso en los aviones zigzagueando entre las personas, para luego volver en el espacio.
¿Que son? ¿Tal vez espías de los platillos voladores? Hoy en día hay una respuesta a estos tipos de fenómenos.

El 16 junio del 1960, en el cielo de Nevada en los Estados Unidos, el avión de re abastecimiento USAF KG-97 estaba efectuando una misión de rutina, un poco antes de sobrevolar la ciudad de Elko, el avión-cisterna a 5.500 metros de altura atraviesa un banco de nubes.
De repente, una bola de fuego, entra en el avión pasando a través del parabrisas, pasa entre los pilotos y la cabina, luego atraviesa rodando el depósito de combustible, sale brincando sobre el ala derecha y desaparece en la noche.

En el 1967 en los cielos de la ex Unión Soviética el avión civil TU-104 estaba volando la linea Alma Ata-Mosca y todo parecía normal, cuando se observó cerca de la entrada a la cabina de los pilotos una luminiscencia débil, que fue aumentando su luminosidad y tamaño hasta alcanzar un metro de diámetro.
El objeto se quedó inmóvil en posición vertical, los pasajeros pensando que fuera un incendio intentaron apagarlo con los extintores sin lograrlo. De pronto desapareció y algunos instantes mas tarde volvió a aparecer y empezó a desplazarse cerca de los pasajeros que se agachaban para evitar el contacto.
Luego volvió a la cabina de pilotaje y desapareció, mas tardes los testigos dijeron que el objeto luminoso no soltaba calor ni olor.
Siempre en el 1967 en la ex Unión Soviética el químico M.T. Dimitriev se encontraba en la orilla del río Onega en Siberia, cuando vio un destello de luz y sobre el agua apareció una bola de fuego blanca y amarilla rodeada por un halo blanco y azul.

En los años 50 en Alemania una niña de nombre Inge estaba haciendo la tarea en la cocina cuando de repente apareció en el piso una bola de fuego, en la habitación se encontraban la mama y la abuela que vieron como la bola dio algunas vueltas alrededor de la chiquita y luego desapareció.
La ciencia empezó a estudiar estos fenómenos al comienzo del siglo XIX y a pesar que en el año 1880 en Francia muchas personas vieron como estas bolas de fuego entraban y daban vuelta en sus casas para luego desaparecer, los científicos las catalogaron como ilusiones ópticas.
Según el científico canadiense Edward Argyll, las bolas de fuego serían imágenes de la retina persistentes, debido a la luz deslumbrante de algunos relámpagos que queda impresa en la retina del ojo por bastante tiempo, de hecho estos globos luminosos se ven solamente por algunos segundo, una duración que corresponde a la de las imágenes de la retina persistentes.
La ciencia ya encontró una explicación al fenómeno de las bolas de fuego, cuyo nombre científico es rayo globular, también conocido como centella, rayo en bola o esfera luminosa, según las más recientes teorías las bolas de fuego se deben a un fenómeno natural relacionado con las tormentas eléctricas.
Toma una forma redondeada flotante que, a diferencia de un rayo que se descarga rápidamente, es persistente. Puede moverse lentamente, rápidamente o permanecer casi inmóvil con sonidos sibilantes, crepitantes o sin ruido.
Tocarlos es muy peligroso, un niño ingles que lo intentó en el 1955 desencadenó una explosión que mató 11 vacas, el y su compañera de juegos fueron arrojados al suelo pero permanecieron milagrosamente ilesos.
¿Cuantas probabilidades tenemos de verlos? Parece que el fenómeno sea frecuente como los relámpagos solamente que no son visibles porque permanecen a gran altitud.
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